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Más De 51,000 Tejanos Han Muerto A Causa De COVID-19. Muchos No Dejaron Testamentos.

Una foto de Graciela Correa Morales, quien murió de COVID-19.
Gabriel C. Pérez
/
Texas Standard
Graciela Correa Morales murió de COVID-19 a los 72 años. Correa Morales no preparó un testamento antes de morir, por lo cual su familia está tratando de decidir qué hacer con sus pertenencias y activos.

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Por el Texas Standard:

Graciela Correa Morales murió de COVID-19 hace casi un año, y su familia aún batalla asimilando su ausencia.

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Gabriel C. Pérez
“Ella ya sabía que tenía que obtener [un testamento], pero nunca lo hizo. Yo no podía obligarla, de lo contrario, el resto de la familia hubiera pensado que la estaba presionando. A veces las personas se pelean por cosas de esas”, dijo Omar, hijo de Graciela Correa Morales.

La madre, de la ciudad de San Antonio, murió a los 72 años. De acuerdo a sus allegados, Correa Morales estaba llena de vida. Su hijo, Omar Correa Morales, dice que la voz de su madre era tierna y amigable.

“Ella siempre me dejaba mensajes de voz y yo siempre los borraba; Me equivoqué”, dijo Correa Morales. “Puede que tenga teléfonos viejos por ahí y espero encontrar alguno porque extraño mucho su voz”.

Pero Correa Morales no solo está buscando teléfonos viejos; él también está en la búsqueda de documentos importantes, ya que los asuntos legales de su madre aún no están en orden. Al igual que más de la mitad de la población estadounidense, Graciela Correa Morales murió sin un testamento.

“Ella ya sabía que tenía que obtener [un testamento], pero nunca lo hizo. Yo no podía obligarla, de lo contrario, el resto de la familia hubiera pensado que la estaba presionando. A veces las personas se pelean por cosas de esas”, dijo Correa Morales.

Normalmente, en los Estados Unidos, entre más avanzada sea la edad de una persona, más alta es la probabilidad de que tenga un testamento. Esto de acuerdo a una encuesta realizada por Gallup en 2016. La mayoría de estadounidenses mayores de 65 años — alrededor de un 70% — tenían uno, mientras que solo el 14% de personas en sus 30 tenían un testamento redactado.

Eso ha sido un problema durante la pandemia porque tejanos de todos las edades han muerto súbitamente. Hasta ahora, más de 51,000 personas en el estado han muerto por COVID-19. Muchos se fueron sin dejarle instrucciones a sus seres queridos sobre sus deudas y pertenencias.

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Gabriel C. Pérez
Un retrato junto a la urna de la madre de Omar Correa Morales, Graciela, quien falleció en 2020 por COVID-19.

En Texas, tener un testamento no es legalmente requerido. Pero morir sin uno significa que las posesiones de una persona serán divididas de acuerdo a la ley estatal y no de acuerdo a sus indicaciones.

Expertos legales como Jo Anne García le recomiendan a todos planear el destino de sus pertenencias, dinero y propiedad antes de morir, sin importar cuánto o qué tan poco tengan.

“Es casi más importante que los individuos que no tengan grandes patrimonios se aseguren de prepararse para el final de sus vidas”, dijo García.

García es juez de sucesiones en el condado de Hidalgo en el sur de Texas. Ella y Charlie Aguiñaga, abogado de Texas Rio Grande Legal Aid, ayudan a las personas a tomar decisiones sobre el fin de su vida.

Escribir testamentos puede ser costoso. Los abogados pueden cobrar entre $300 a $500. Pero es probable que los seres queridos de un fallecido sin testamento dediquen más tiempo y dinero tratando de resolver problemas de patrimonio.

Existen algunas alternativas de bajo costo que no implican contratar a un abogado. Una opción gratuita son los testamentos escritos a mano, también conocidos como testamentos holográficos, los cuales son legales en Texas pero que a menudo se impugnan porque los herederos pueden simplemente argumentar que la letra del testamento no coincide con la letra de la persona fallecida. También está la opción de crear un testamento a través de servicios en línea, como Legal Zoom, los cuales son menos costosos.

Independientemente del tipo de testamento, García recomienda que las personas guarden el documento en un lugar seguro y le digan a sus seres queridos dónde encontrarlo. La idea es facilitar el proceso a quienes te sobrevivan.

“Incluso cosas más simples, como escribir dónde está tu seguro, escribir una lista de todas tus cuentas”, dijo García, ayudará.

La lista debe incluir números PIN y contraseñas.

Para personas como Omar Correa Morales, cuyo ser querido murió sin testamento, Aguiñaga dijo: que no cunda el pánico.

“Revise su correo y busque extractos bancarios. Y, de hecho, no se esconda de los acreedores, y determine si tiene que ver a un abogado”, dijo Aguiñaga.

Deudas como las de un automóvil, una hipoteca, préstamos estudiantiles y tarjetas de crédito no desaparecen automáticamente sólo porque la persona responsable haya fallecido. Las deudas pueden recaer en un familiar sobreviviente. Y si tú no cuentas con los recursos suficientes para contratar a un abogado, Texas Legal Aid puede ayudarte a determinar si tendrás que ir a corte o no.

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Traducido por Carola Guerrero de León.

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