Llamadas Al 911 Ilustran la Propagación Del COVID-19 En Los Asilos De Ancianos De Austin

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"Tengo un residente. Su temperatura está subiendo y su oxígeno está bajando bastante, por lo que el médico quiere sacarla[del hogar]", dice quien llamó desde el Riverside Nursing and Rehabilitation Center en una llamada al 911 el 21 de abril. "Ella es COVID-positiva. ... Tiene una temperatura de 102. Su nivel de oxígeno está bajando".

Las llamadas al 911 de atención médica obtenidas por KUT dan una idea de cómo se propagó el COVID-19 dentro de dos centros de cuidados de ancianos de Austin, uno de los sectores de la sociedad más afectados por el brote.

"La población de los asilos de ancianos en particular es terriblemente vulnerable", dijo  Clay Johnston, decano de la Escuela de Medicina Dell a los miembros del Consejo de la Ciudad de Austin el pasado martes. Dijo que dos tercios de las muertes por COVID-19 en el área han ocurrido en pacientes y personal de los asilos.

El registro de llamadas confirma que al menos tres pacientes de Riverside en el sudeste de Austin han dado positivo en COVID-19. En las llamadas al 911, el personal sospechaba que al menos otros dos pacientes tenían el virus o estaban siendo tratados como si lo tuvieran.

La cadena de televisión KXAN había informado previamente que dos casos del virus habían sido confirmados allí. En una llamada al 911 desde Riverside, una mujer de 90 años que había dado positivo en el test de COVID-19 es enviada al South Hospital de Austin. El registro de llamadas indica que sus signos vitales estaban disminuyendo, que se estaba poniendo azul y no estaba completamente consciente.

Quienes llamaron, también describen tener un área separada en el asilo preparada para los pacientes de COVID-19. "Hay una sala de cuidados para covid en la residencia de ancianos", dice el registro.

KUT ha verificado que un segundo hogar de ancianos, el West Oaks Rehabilitation and Healthcare Center,, ha tenido al menos media docena de pacientes que dieron positivo en COVID-19. Las llamadas al 911 del centro muestran que al menos seis pacientes dieron positivo desde el 1 de marzo.

Esto incluye a una mujer de 83 años que fue encontrada muerta en el lugar después de que el personal realizara CPR (reanimación cardiopulmonar), según una llamada. Personal del asilo dijo a quien recibió la llamada del 911 que la residente del hogar había dado positivo en COVID-19.

Según el registro, los pacientes fueron monitoreados por el virus desde el 13 de marzo. Para el 11 de abril, personal de servicios de emergencia fue advertido que al asilo de West Oaks era “UNA INSTALACIÓN DE ALTO RIESGO ... POR FAVOR USE EPP [equipo personal de protección] COMPLLLLLETO" (sic).

Salud Pública de Austin (APH, en inglés) reveló esta semana que hay varios asilos de ancianos con grandes brotes del coronavirus, pero dijo que no podía dar los nombres de las instalaciones por cuestiones de confidencialidad médica. Dijo que 12 residentes y un trabajador de la salud habían muerto en un centro de cuidados.

Eso indicaría que la residencia de ancianos es West Oaks, lo que confirma que un empleado murió el mes pasado.

Texas Health and Human Services (Servicios Humanos y de Salud de Texas) confirmó que está llevando a cabo investigaciones activas tanto en Riverside como en West Oaks, pero que no entraría en detalles.

La empresa responde a los brotes

Regency Integrated Health Services es dueño de Riverside y West Oaks. La empresa no confirmó directamente si sus instalaciones estaban entre los asilos sin identificar de la lista de la ciudad, pero dijo que sigue las directrices del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) para informar sobre los casos a las autoridades federales y estatales.

"El Centro de Enfermería y Rehabilitación West Oaks informó sobre su primer caso positivo de coronavirus a las familias y a las agencias correspondientes en la última semana de marzo y se implementaron de inmediato medidas de protección reforzadas", dijo Brooke Ladner, vicepresidenta principal de desarrollo comercial de Regency.

Ladner también dijo que el Departamento de Salud Pública de Austin realizará pruebas a todo el personal y a los pacientes esta semana.

En una carta publicada en su sitio web, el director ejecutivo Larry Deering dijo que la compañía comenzó a prepararse a principios de marzo para lo que llamó "uno de los tiempos más desafiantes de la historia para cada centro de atención médica en todo el país".

Deering dijo que Regency comenzó a cerrar sus instalaciones a los visitantes no esenciales a mediados de marzo y garantizó el equipo de protección personal (PPE, en inglés) para todo el personal de cada una de sus instalaciones en todo Texas. Dijo que las instalaciones habían creado "espacios aislados para la evaluación y el tratamiento de todos los pacientes de COVID-19" y que designaron personal específico para tratar sólo con estos pacientes.

"También estamos en constante comunicación con todos los administradores de nuestras instalaciones para asegurarnos de que los nuevos protocolos se entiendan y se cumplan y que cada miembro del personal esté bien equipado con las herramientas necesarias para mantenerse saludable y así poder seguir atendiendo a nuestros pacientes", escribió Deering.

Despliegan equipos de respuesta
 

El 30 de marzo, Salud Pública de Austin anunció que la habilitación de dos instalaciones para alojar a los pacientes de COVID-19 de hogares de ancianos que no necesitan ser hospitalizados, uno en el condado de Travis y otro en el condado de Williamson. También implementó una regla que dice que si dos o más pacientes en el mismo centro dan positivo, el centro no puede aceptar nuevos pacientes o pacientes de regreso hasta que haya sido aprobado por APH.

El Dr. Mark Escott, responsable interino de la Autoridad de Salud del Condado de Travis, dijo que los equipos de respuesta del estado se encuentran en tres hogares de ancianos en el Condado de Travis, ayudando a lidiar con la escasez de personal después de que numerosos empleados dieron positivo en COVID-19.

"Hay un número sustancial de empleados fuera porque tienen COVID-19", dijo Escott a la Corte de Comisionados del Condado de Travis esta semana. "[Los equipos de respuesta] no sólo están destinados a llenar los vacíos creados por los trabajadores faltantes, sino también a añadir personal adicional con la esperanza de que podamos tener un mejor control de la situación en esas instalaciones".

Otro equipo ha sido enviado al condado de Williamson, donde las autoridades confirmaron recientemente dos grupos de brotes de hogares de ancianos.

El reto para los funcionarios de salud es mantener al COVID-19 fuera de los hogares de ancianos. Frenar la propagación del coronavirus en la comunidad, puede ayudar a ganar tiempo para los esfuerzos de prevención.

"Tenemos una situación en la que cuando un equipo de respuesta llega a un asilo, probablemente sea demasiado tarde para detener, al menos, una gran parte de la transmisión", dijo Lauren Ancel Meyers, profesora de biología y estadística en la Universidad de Texas en Austin. "[Ganar tiempo nos permite pensar] sobre cómo dotar de recursos a los asilos de ancianos en este momento de manera preventiva y no sólo reaccionar a los brotes".

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