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APD debería seguir prácticas nacionales sobre el empleo de la fuerza y tener pautas más claras, dicen expertos

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Miguel Gutierrez Jr.
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KUT

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Las políticas del Departamento de Policía de Austin (APD, por sus siglas en inglés) que rigen cuándo un oficial puede hacer uso de la fuerza no cumplen con las expectativas de los residentes de Austin, según un nuevo informe del supervisor policial independiente de la ciudad.

La Oficina de Supervisión Policial (OPO, por sus siglas en inglés) recopiló las respuestas de 1,400 residentes de Austin sobre las políticas de uso de la fuerza de APD y examinó cómo estas políticas se comparan con los estándares nacionales. Su informe ayudará al departamento a modificar sus pautas con el fin de reducir la violencia policial, como fue ordenado por el Consejo Municipal de Austin el año pasado.

La OPO encontró que las políticas del departamento no prohíben explícitamente que los agentes de policía utilicen tácticas de estrangulamiento, ni les exigen utilizar tácticas para desescalar o intervenir en casos de fuerza excesiva. Esa falta de especificidad no cumple con las mejores prácticas establecidas a nivel nacional para la vigilancia policial, dijo la oficina.

“Muchas de las políticas de APD no son claras y no están alineadas con las mejores prácticas nacionales para la vigilancia policial”, dijo la directora de OPO, Farah Muscadin, en un comunicado de prensa anunciando los resultados del estudio. “Nuestro objetivo es brindarle la oportunidad a nuestra comunidad de compartir sus preocupaciones sobre las políticas de uso de la fuerza de APD y alinear las políticas a base de esas expectativas y mejores prácticas”.

La OPO comparó las políticas del departamento con las sugeridas por el Foro de Investigación Ejecutiva de la Policía y la Asociación Internacional de Jefes de Policía.

El análisis fue impulsado por el proyecto 8 Can’t Wait, que surgió a raíz del asesinato de George Floyd el año pasado con el objetivo de resaltar tácticas policiales potencialmente problemáticas. Tras las protestas, el Consejo Municipal de Austin pidió un nuevo análisis de las políticas de APD. El informe de la OPO examinó seis políticas de uso de la fuerza:

  • Requisitos para reducir la necesidad de coacción física 
  • Requisitos para utilizar todas las opciones antes de la fuerza letal
  • Uso de tácticas de estrangulamiento 
  • Requisitos para advertir antes de disparar
  • Requisitos para intervenir en casos de fuerza excesiva 
  • Restricciones para disparar a vehículos en movimiento 

Para desacelerar los conflictos

 

El análisis de OPO encontró que las políticas de APD deberían comunicar mejor las opciones que un oficial tiene en cuanto a situaciones en las que se pueda reducir la necesidad de coerción física. OPO dijo que APD debería instituir un proceso de cinco pasos para permitir que los oficiales evalúen si alguien podría representar una amenaza y enfatizar tácticas para reducir los resultados violentos.

Más del 60% de los residentes de Austin encuestados por el supervisor de la policía dijo que el departamento debe reconocer o abordar que el miedo, las discapacidades o los problemas de salud mental pueden afectar la capacidad de una persona para cumplir con las órdenes de un oficial.

Alternativas al uso de fuerza letal

La OPO dijo que APD debería enumerar alternativas a la fuerza letal dentro de sus políticas y requerir que sus oficiales intenten esas técnicas antes de emplear la fuerza letal. Los protocolos de desescalada del departamento brindan alternativas a la fuerza letal, pero no exigen que los oficiales las utilicen.

El cincuenta y dos por ciento de las personas encuestadas dijo que la policía debería utilizar todas las alternativas antes de emplear la fuerza letal. Quienes se opusieron a esa recomendación dijeron que hacerlo podría limitar la discreción de un oficial.

Uso de tácticas de estrangulamiento 

Las pautas de la policía de Austin no prohíben por completo el uso de tácticas de estrangulamiento, aunque el entonces jefe de policía Brian Manley dijo el año pasado que el departamento no le enseña estas tácticas a sus cadetes. OPO sugiere que el departamento defina las tácticas de estrangulamiento dentro de sus órdenes generales y las prohíba por completo, junto con cualquier maniobra que pueda limitar el flujo de sangre u oxígeno.

El cincuenta y tres por ciento de los encuestados dijo que deberían prohibirse por completo. En otra pregunta, el 51% de los encuestados dijo que la política actual del departamento “no los hace sentir seguros”, según la OPO.

Advertencia antes de disparar 

La OPO encontró que las pautas actuales de APD que requieren que un oficial emita una advertencia antes de disparar son “ambiguas”. La oficina dijo que la guía de APD para el uso de la fuerza no letal era más detallada que su política para el uso de fuerza letal. La OPO dijo que APD le debería exigir a los agentes dar una advertencia en la mayoría de los casos y también, proveerles instrucciones específicas sobre cómo emitir estas advertencias.

La mitad de los residentes encuestados dijo que la política actual del departamento los hace sentir seguros, mientras que el 47% dijo lo contrario. En una pregunta separada, el 55% de los encuestados dijo que APD debería exigirle a los oficiales advertir antes de disparar y orientarlos sobre cómo emitir advertencias.

Intervención en caso de fuerza excesiva

 

Actualmente, los agentes están autorizados a intervenir físicamente si ven a otro agente empleando la fuerza de manera excesiva o inadecuada. OPO sugiere que APD incluya la intervención verbal en sus políticas. La oficina también sugiere incluir lenguaje que enfatice que los oficiales no deben tomar represalias contra alguien que intervenga, independientemente de su antigüedad.

Cuatro de cada 5 residentes encuestados dijeron creer que los agentes tienen el deber de intervenir y denunciar cualquier uso de fuerza excesiva que presencien. Dos tercios dijo que el departamento debería enumerar explícitamente las formas en las que un oficial puede intervenir.

Disparar a vehículos en movimiento 

El análisis de OPO sugirió que el departamento podría reducir las situaciones en las que a un oficial se le permite dispararle a un vehículo en movimiento, pidiendo la prohibición casi absoluta de la práctica en casos en los que no haya una amenaza mortal. Las pautas propuestas también prohíben disparar desde un vehículo en movimiento, lo que las órdenes generales de APD actualmente no abordan.

Los encuestados se mostraron divididos en cuanto a este tema: el 47% dijo que los agentes deberían tener prohibido disparar desde un vehículo y el 47% dijo que los agentes deberían poder disparar desde vehículos en movimiento.

Las recomendaciones ahora serán enviadas a APD, el departamento trabajará con el administrador de la ciudad para instituir cambios en las políticas.

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Traducido por Carola Guerrero De León.

Andrew Weber is a general assignment reporter for KUT, focusing on criminal justice, policing, courts and homelessness in Austin and Travis County. Got a tip? You can email him at aweber@kut.org. Follow him on Twitter @England_Weber.