Austin's NPR Station
Play Live Radio
Next Up:
0:00
0:00
Available On Air Stations
En Español

La Tormenta Invernal Destruyó Muchas Granjas Locales. Esto Es Lo Que Están Haciendo Algunos Granjeros De Texas Para Sobrevivir.

Shawn Fagan camina con su perro y una oveja por un campo.
Gabriel C. Pérez
/
KUT
Shawn Fagan camina con su perro, Jasper, y Anna, la oveja, en su granja en Kyle. Muchos cultivos sufrieron daños irreparables mientras pasaban por las temperaturas congelantes que llegaron con la tormenta invernal del mes pasado.

Read in English.

Shawn Fagan alimenta una hoguera que encendió justo afuera de su granja de vegetales en Kyle. Normalmente, la pila para quemar está conformada por escombros de la granja o de restos de cajas de cartón de órdenes en línea.

Pero un lunes a principios de marzo, también tiene libras y libras de lechuga podrida que se congeló y se echó a perder durante la tormenta invernal del mes pasado.

Han pasado un par de semanas desde que la tormenta invernal impactó Texas. Las temperaturas bajaron a un solo dígito, cayeron varias pulgadas de nieve y se fue la luz para millones de personas. Pero para Fagan, los problemas no terminaron cuando volvió la luz. Él y otros granjeros de Texas siguen evaluando los daños. Cifras de economistas en Texas A&M AgriLife Extension sugieren que la tormenta dejó daños agrícolas valuados en no menos de $600 millones.

“Lo que sucede es que la tormenta vino y destruyó el sistema inmunológico… y básicamente ahora solo es sufrimiento, y las enfermedades están llegando y se están esparciendo en todas partes.”
Shawn Fagan

“¿Ves esa fila de ahí que se derritió?” dice Fagan mientras apunta a una hilera de lechuga romana marchita. “Solo se ve completamente muerta.”

Esas hileras son como símbolos de dinero: el producto que crece en cada uno podría venderse por cientos de dólares. Fagan vende principalmente a restaurantes de alta gama en Austin.

El granjero se detiene e inspecciona hileras de lechugas que, a primera vista, parecen estar mejor que sus contrapartes marchitas. Pero vistas de cerca, se ve que la cabeza de la lechuga está completamente cubierta de moho.

“Estos vegetales se veían bien hace una semana,” dice. “Lo que sucede es que la tormenta vino y destruyó su sistema inmunológico… y básicamente ahora [las lechugas] están sufriendo, con enfermedades que se están esparciendo en todas partes. Necesito sacar esto de aquí antes de que la enfermedad se pase [a otras hileras].”

Fagan sabe que ser granjero es duro. “Recibes muchas patadas en la boca,” dice.

Eso no hace que sea más fácil ver cómo se pierde en una semana lo que tomó meses de trabajo.

“No es solo que no vamos a ganar dinero de esta hilera,” dice Fagan. “Ahora tengo que invertir dinero para sacar todo el producto de esta fila. Después de haber puesto fertilizante, semillas, crecerlo en la casa de cultivo… llegar al punto de alcanzar su tamaño completo. Y ahora tengo que pagar para sacarlo y tirarlo.”

destroyedcrops_GCP_030921.jpg
Gabriel C. Pérez
Las temperaturas congelantes durante la tormenta invernal destruyeron filas de cultivos.

Hablando en términos financieros, Fagan dice que la granja se está “ahogando.” Comenzó una campaña de recaudación de fondos en GoFundMe para compensar las pérdidas y comenzar cultivos de última hora de tomates y pimientos, con semillas que sobraron el año pasado.

Pero, dice que la “ventana de cultivo” en el área central de Texas está básicamente cerrada, debido a que cualquier cosa que sea cultivada en la tierra en este momento tendrá que enfrentar el calor del verano antes de poder madurar.

“Es muy tarde para estar plantando en este momento,” dice Fagan. “Y es una apuesta. Pero eso es ser granjero.”

Clientes Temporales

Leah Gibson y Gabriel Hendrick manejan Boxcar Farm and Gardens, una granja de animales en Maxwell. La tormenta también los afectó, pero de una manera distinta.

Cuando la gente empezó a darse cuenta que los estantes en las tiendas comenzaban a vaciarse durante la tormenta, la granja vio un incremento en el flujo de clientes. En tres días vendieron lo mismo que normalmente venden en tres meses en mercados.

Gabriel Hedrick feeds a flock of chickens at Boxcar Farm and Garden.
Michael Minasi
Gabriel Hendrick alimenta gallinas en la granja que maneja junto con su esposa, Leah Gibson, en Maxwell.

“Esta es quizás la primera o segunda vez en la vida de estos clientes que se les ocurre apoyar una granja local,” dice Gibson. “No teníamos suficiente comida para darle a todos los que querían comprarla. … Ahora tenemos refrigeradores vacíos, lo cual es una locura. Pero no podemos hacer que la carne salga de la nada.”

Esto le sucedió a Gibson y a Hendrick en otra ocasión, al principio de la pandemia, cuando la gente estaba preocupada por que se terminara la comida.

“[La tormenta] se sintió mucho como déjà vu del COVID,” dijo Gibson.

Some of the salvaged remains from the four beehives lost during last month's storm.
Michael Minasi
Algunos de los restos rescatados de las cuatro colmenas de abejas perdidas en la tormenta del mes pasado en Boxcar Farm and Garden.

Triplicaron su capacidad en la granja para servir a su nueva clientela de COVID. Pero conforme la pandemia pasaba, ella dice, la gente perdió interés.

“Nuestra oferta medio se normalizó,” dice. “Y luego esta [tormenta] impactó y de nos erradicó totalmente.”

Gibson y Hendrick se consideran suertudos; aunque perdieron más de la mitad de sus colmenas, no perdieron a ninguno de sus animales grandes en la helada. Eso no fue sin esfuerzo: Hendrick pasó gran parte de la semana intentando mantener a los animales vivos.

“Gracias a Dios,” Hendrick dijo. “Si pierdes a un cerdo que está casi listo para salir, es un año de trabajo, de alimentación y de atención.”

“Y de dinero,” agregó Gibson.

“Puede ser un poco más frustrante perder a un animal y tener que recuperar después de vender, porque no es como que puedas decir ‘bueno, solo tengo que ir rápido y sacar otros dos cerdos del suelo,’” dice Hendrick. “Yo tengo que esperar hasta que estén listos.”

La Definición De Resiliencia

El tiempo lo es todo para los granjeros. Pero muchos tendrán que esperar meses para recibir asistencia federal por desastres. Organizaciones como Texas Organic Farmers and Gardeners Association están incorporándose para llenar los huecos, organizando conciertos benéficos y recaudando miles de dólares, ya que las deudas llegan cuando las deudas llegan.

“Estás en una especie de aprieto, especialmente si todos tus ingresos que se encontraban en el campo se congelaron y se convirtieron en una masa aguada de nada,” dice Gibson.

butterfly_MM_031621.jpg
Michael Minasi
Una mariposa se posa sobre un peral en Boxcar Farm and Garden.

Ella espera que acontecimientos extremos como la pandemia y la tormenta invernal sirvan como una alarma para que la gente se despierte y apoye sus granjas locales de manera más regular.

“Si la gente continúa apoyando a granjeros locales cuando los tiempos son buenos, entonces tendremos mejores reservas para alimentar a nuestra comunidad cuando los tiempos sean malos,” dice.

Hendrick dice que sobrevivir la tormenta invernal fue como ganar una “medalla de mérito” por la que se pueden sentir orgullosos.

“Pero no fue sin agotar todo lo que tenías,” dice. “Yo creo que fue una buena definición de resiliencia. Y creo que la mayoría de los granjeros viejos o jóvenes, granjeros en general, son algunas de las personas más resilientes en estas partes.”

Los granjeros no se darán por vencidos y ya, añade. “Simplemente no puedes.”

¿Tienes un tip noticioso? Envía un correo electrónico a Riane Roldan a rroldan@kut.org. También puedes seguirla en Twitter en @rianeroldan.

Si has encontrado valioso el reportaje anterior, por favor considera hacer una donación para apoyarlo. Tu aportación paga todo lo que encuentres en KUT.org. Gracias por donar hoy.

Las traducciones de contenido selecto de KUT son posibles gracias al apoyo financiero de Texas Mutual Insurance Company, un proveedor de compensación de trabajadores.

Related Content