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La semana del 14 de febrero, el centro de Texas experimentó un clima invernal histórico que incluyó varios días bajo temperaturas bajo cero. El aguanieve siguió a la nieve y a la lluvia helada, lo que provocó una avería en la red eléctrica y cortes de luz generalizados. Los depósitos de agua se agotaron, dejando a miles de residentes sin servicio durante días.

Algunos Inquilinos Tienen Solo Una Semana Para Desalojar Sus Viviendas Tras La Helada Y La Terminación De Sus Contratos

Maria Rico afuera de su departamento en el norte de Austin.
Gabriel C. Pérez
/
KUT
El complejo habitacional Mueller Flats le informó a María Rico que su contrato de arrendamiento sería terminado a causa de los daños causados por la helada en febrero. Le dieron siete días para desalojar.

Un viernes por la tarde, mientras Audrey Álvarez regresaba a su hogar del trabajo, su esposo le hacía preguntas por el celular.

“Ok, ¿ves algo cerca del basurero?” le preguntó Eric Limón. No, nada.

Alvarez llegó y se estacionó detrás del complejo de apartamentos.

“¿Hay algo afuera cerca de los escalones?” le preguntó. No.

Ella subió las escaleras hacia su departamento en el segundo piso.

“¿Ves algún candado en la puerta?”

“No, la puerta se abrió”, le contestó Álvarez por el celular.

“Respira hondo”, le dijo Limón.

A finales de abril, los propietarios de su complejo de apartamentos le hicieron llegar un aviso a la pareja, informándoles que su departamento de dos habitaciones, el cual fue dañado después de que explotaron las tuberías durante la tormenta invernal en febrero, estaba “completamente inhabitable” y que tenían una semana para marcharse. Si no lo hacían, según el aviso, el arrendador se desharía de sus posesiones.

“¿Ahora no podemos estar aquí? ¿Ahora no es seguro? ¿Ahora es inhabitable?” preguntó Álvarez, enfatizando la palabra “ahora”.

La pareja vive en Mueller Flats, un complejo de apartamentos localizado justo al lado de la Interestatal 35 en el norte de Austin, en donde, tras la tormenta, varios inquilinos han estado protestando por las malas condiciones en las que sus viviendas se encuentran.

En febrero, el agua comenzó a brotar detrás de una pared de su habitación después de que una tubería estallara en el departamento de uno de sus vecinos. Álvarez y Limón comparan el ruido con el de una cascada que no los dejó dormir esa noche. La pareja rápidamente movió sus pertenencias a su segunda habitación, la cual utilizaban como cuarto de huéspedes cuando sus hijos los visitaban.

Eventualmente, la pared de su habitación comenzó a hincharse debido a la humedad, la cual causó brotes de moho. De acuerdo a Álvarez, pasó un mes antes de que los trabajadores de reparación, contratados por los propietarios, llegaran. Pero las reparaciones se quedaron a medias. La semana pasada, una lámina de plástico colgaba de una pared que aún tenía que ser reemplazada, y el cuarto estaba helado a falta de insulación.

“Pensar que estamos pagando tanto dinero por un departamento de dos cuartos, y que solo podemos utilizar la sala”.
Audrey Álvarez, inquilina

“Hemos estado trabajando con una compañía independiente para evaluar el nivel de los daños, y ellos determinaron que para realizar las reparaciones necesarias, algunos inquilinos tendrán que desalojar para poder mantener la seguridad de todos los involucrados, lo cual es nuestra prioridad”, declaró Cary Krier, presidente de la compañía propietaria de Mueller Flats, a través de un correo electrónico reenviado por una agencia de relaciones públicas.

“Los inquilinos pueden terminar sus contratos de arrendamiento sin penalización alguna, y estamos ofreciendo un periodo de transición sin cobrar alquiler, permitiéndoles encontrar otras viviendas. Estamos trabajando activamente para resolver las necesidades de cada residente y haciendo todo lo que está a nuestro alcance para minimizar el impacto de este momento tan desafiante”.

Cada noche, Álvarez y Limón sacan su colchón de la segunda habitación a la sala; ahí es donde han estado durmiendo desde febrero.

“Es vergonzoso vivir de esta manera”, dijo Álvarez.

La pareja dijo que ellos siguen pagando el alquiler de $1,600 por mes. Ellos se han puesto en contacto con un abogado y planean luchar contra la orden de desalojo.

“Pensar que hemos estado pagando todo este dinero por un departamento de dos habitaciones, pudiendo solo utilizar la sala”, dijo Álvarez.

La ley de Texas le otorga al arrendador o al arrendatario el derecho de terminar su contrato de arrendamiento antes de tiempo inicialmente acordado en caso de que un evento inesperado o inusual dañe la propiedad, haciéndola inhabitable. Inquilinos en el área de Austin han estado recibiendo este tipo de avisos tras la helada en febrero, la cual dejó a gran parte de la ciudad sin electricidad y agua potable.

Mueller Flats apartment complex in Austin
Gabriel C. Pérez
State law allows a landlord to end a lease early if an unexpected or unusual event damages the property, making it uninhabitable.

Los defensores de inquilinos temen que, junto con el aumento de precios de vivienda en Austin y la escasez de recursos legales, el uso de esta ley estatal por parte de los propietarios podría contribuir a desplazar por completo a los inquilinos de bajos ingresos de la ciudad.

“Hay personas que probablemente se marcharán de Austin … eso es lo que algunos me han dicho. Simplemente se van a ir a Houston porque (las propiedades de precio razonable aquí son) un tugurio”, dijo Gabby García, coordinadora de una organización que aboga por los derechos de los inquilinos – conocida por sus siglas en inglés, BASTA – y que le ha estado ayudando a arrendatarios a organizar asociaciones y protestas durante los últimos meses.

Los activistas dicen que no pueden saber exactamente cuántos inquilinos en el área de Austin han recibido avisos para marcharse. Algunos dicen que son decenas de personas, otros dicen que son miles.

“Entre más tormentas como esta ocurran”, dijo García, “más situaciones como esta vamos a ver”.

‘Una Bofetada En La Cara’

Cuando María Rico le preguntó a representantes de la compañía que gestiona el complejo de apartamentos Mueller Flats si le podían dar más de siete días para desalojar, le sugirieron utilizar Google para encontrar un nuevo hogar.

“Les recomendamos llamar a un localizador de apartamentos para que los asistan en su búsqueda de un nuevo hogar rápidamente. Estos usualmente ofrecen sus servicios de manera gratuita y pueden ser encontrados rápidamente a través de Google”, decía el correo electrónico que la compañía le envió a Rico.

El viernes, varias cajas de mudanza se encontraban esparcidas por el departamento de dos habitaciones que comparte con su novio, dos hijos y un gato. El moho se encontraba en la pared de su habitación y una porción de su armario. Fue por ahí que el agua salió, dijo, cuando una tubería se rompió durante la helada.

La familia planeaba salir del departamento antes de que se acabara el fin de semana. El último día de abril, recibieron el mismo aviso que Álvarez y Limón: Tienen siete días para marcharse; si no lo hacen, removeremos sus pertenencias.

Por suerte, Rico y su familia encontraron otro departamento antes del plazo. Pero ella le tuvo que pedir dinero prestado a su familia para pagar el depósito.

"Uno nunca está preparado para que te echen en siete días. ¿Quién te echa en siete días?" preguntó Rico. "Y más cuando he estado pagando mi renta".

Marissa Latta, abogada de Texas Rio Grande Legal Aid, dijo que los inquilinos se sienten ofendidos.

“Se siente como una bofetada en la cara para estas personas, que han estado viviendo en estos lugares, pagando el alquiler por meses, solo para que les digan que tienen cinco o siete días para sacar todas sus cosas”, dijo.

Latta ha estado trabajando con la asociación de inquilinos en Mueller Flats, dándoles a conocer sus derechos legales. BASTA ha estado haciendo lo mismo; García entregó volantes a los inquilinos el viernes por la noche, diciéndoles que los colgaran en sus puertas.

“¡¡Esta unidad está ocupada!!” lee el volante en inglés. “No cambies mis cerraduras ni te lleves mis pertenencias. ¡¡Tengo derecho a pasar por un proceso jurídico antes de que mis posesiones puedan ser legalmente removidas de mi hogar!!”

Poder ‘Limitado’

De acuerdo a una presentación realizada ante el concejo municipal de Austin, el Departamento de Códigos de la ciudad ha emitido 10 infracciones y 349 advertencias a los propietarios que no han reparado los daños causados por la tormenta invernal.

El departamento de códigos puede prohibir que los arrendadores que no cumplan con las reparaciones les renten departamentos a nuevos inquilinos. Pero antes de que eso ocurra, la ciudad debe obtener evidencia de que los arrendadores tienen un historial de negligencia. El martes, un portavoz del departamento dijo que no han suspendido ninguna licencia de arrendamiento a causa de los daños ocasionados por la tormenta invernal.

Cuando el director del Concejo de Inquilinos de Austin se comunicó con la oficina del Administrador de la ciudad, Spencer Cronk, para preguntar cómo es que la ciudad podría ayudar, le respondieron que el poder de la ciudad es “limitado”.

“Dado a que los asuntos entre arrendatarios y arrendadores son regulados a través de leyes estatales y contratos, el papel de la ciudad es limitado en este tipo de asuntos”, dijo a través de un correo electrónico Patricia Bourenane, asistente del subdirector de la ciudad, Rey Arellano.

“Esto significa que la ciudad no tiene la autoridad para requerir que el arrendatario deje de cobrar el alquiler mientras el agua potable es restaurada. La ciudad tampoco tiene la autoridad de exigir que los arrendatarios con historiales de violaciones provean viviendas alternativas, o cumplan con las fechas de terminación en sus contratos de arrendamiento”.

Mientras tanto, los precios de alquiler – los cuales habían bajado durante la pandemia – ahora comienzan a subir rápidamente. El lugar a donde Rico y su familia se mudaron cuesta casi lo mismo — alrededor de $1,400 — pero ella teme que por tener que buscar un nuevo hogar tan apresuradamente, termine en la misma situación. Ella no tuvo tiempo, por ejemplo, de investigar cómo es que la compañía que gestiona su nuevo complejo trata a sus inquilinos.

"No sé si nos estamos mudando a un mejor lugar", dijo Rico. "Y no creo que es la mejor decisión que tomé”.

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