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Austin declaró nuevas restricciones por sequía en agosto. El consumo de agua se mantuvo igual.

Un aspersor riega un césped de color marrón.
Deborah Cannon
/
KUT
La Ciudad de Austin pasó a la fase 2 de restricciones de riego en agosto debido a la sequía.

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El 15 de agosto, Austin llevaba 39 días soportando la ola de calor de tres dígitos más larga jamás registrada. El calor extremo había creado un "bucle de retroalimentación climática" que había provocado la peor sequía de la ciudad en 113 años. A mediados de agosto, los embalses del río Colorado, que abastecen de agua a la ciudad, estaban llenos al 46% y seguían bajando.

Siguiendo un protocolo establecido con la Autoridad del Bajo Río Colorado y los reguladores de medioambiente estatales, Austin declaró restricciones de sequía de fase 2 para disminuir la cantidad de agua que utilizaba la ciudad y conservar el agua de los embalses de Highland Lake.

Las normas imponían nuevos límites al uso del agua por parte de particulares y empresas, incluida la restricción del riego automático del césped a una vez por semana.

Pero el consumo de agua de Austin no disminuyó.

Ese fue el mensaje que el director de conservación de Austin Water, Kevin Kluge, transmitió el 30 de noviembre cuando informó al Grupo de Trabajo Comunitario de Planificación Integrada de los Recursos Hídricos de la ciudad sobre la respuesta a la sequía de este año.

Tras el anuncio de las restricciones, "seguía haciendo mucho calor y la gente seguía intentando regar el césped. Así que eso continuó durante un mes más o menos", dijo Kluge, compartiendo un gráfico en una presentación de diapositivas que mostraba el consumo de agua de la ciudad antes y después del 15 de agosto.

"Nuestros esfuerzos no consiguieron reducir el consumo", añadió.

Ese consumo de agua continuó a pesar de un aumento de 311 quejas sobre personas que violaban las nuevas normas de conservación.

Un gráfico compartido en la reunión mostraba unas 450 quejas presentadas ante el ayuntamiento en la semana posterior al anuncio de las restricciones por sequía, frente a las menos de 200 presentadas durante la primera semana de agosto. La ciudad parece haber recibido más de 300 quejas cada semana a principios de septiembre.

Cuando se denuncian infracciones de riego, el ayuntamiento envía primero una nota al posible infractor. Pero en agosto se enviaron muchas menos notas que las denuncias que se recibieron. Fluge dijo que podría haberse debido a informes duplicados y erróneos.

Si la ciudad sigue recibiendo quejas sobre alguien que viola las restricciones de agua después de haber enviado notas, mandará a alguien a investigar la violación y potencialmente emitir multas.

Aunque la presentación no mostró ningún impacto obvio del anuncio de las restricciones de la fase 2, Kluge dijo que creía que todavía ayudaban.

"Imaginamos que ha amortiguado ese pico [de consumo de agua] que podría haber habido", dijo. "Siguiente diapositiva".

Pero su presentación dio lugar a preguntas del grupo de trabajo sobre la eficacia de la aplicación de restricciones de agua de la ciudad.

"Si no estamos consiguiendo reducir el consumo en la peor sequía que hemos tenido en mucho tiempo", dijo Paul DiFiore, miembro del grupo de trabajo, "puede que necesitemos una herramienta más potente para conseguir que más infractores reduzcan su consumo de agua".

Aunque Austin, como muchas ciudades de Texas, se basa principalmente en el cumplimiento voluntario para intentar conservar agua durante la sequía, algunos han cuestionado la eficacia de ese planteamiento.

El Paso, considerado un ejemplo de éxito en materia de conservación, lleva mucho tiempo tipificando como delito la infracción de las normas sobre el agua. Aunque las autoridades dicen que están considerando un cambio, también afirman que multar enérgicamente a los infractores reincidentes es una forma de reducir el consumo de agua.

La Ciudad de Austin tendrá la oportunidad de replantearse la forma en que trata las infracciones relacionadas con el agua mientras renueva su plan de contingencia para la sequía, un proceso que durará hasta el 20 de mayo.

La ciudad organiza una reunión en línea para recabar la opinión del público sobre la revisión de las políticas de conservación de la sequía de Austin el martes a las 6 p.m.

Traducido por Maria Arce

Mose Buchele focuses on energy and environmental reporting at KUT. Got a tip? Email him at mbuchele@kut.org. Follow him on Twitter @mosebuchele.
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