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No Uses Presión Ni Amenazas: Cómo Hablar Con Personas No Vacunadas Sobre La Vacuna Contra El COVID-19

Una mujer recibe la vacuna contra el COVID-19.
Gabriel C. Pérez
/
KUT
Chandrea Williams se vacuna contra el COVID-19 en marzo en una clínica gestionada por Central Health Allied Health Institute en asociación con la African American Youth Harvest Foundation.

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La mayoría de las personas que se han vacunado contra el COVID-19 probablemente conocen a alguien que es elegible para recibir la vacuna pero aún no lo ha hecho. Es probable que esa persona no sea alguien que se opone con firmeza a recibirla, sino alguien que aún no tiene la decisión muy clara. Al encontrarse oscilando entre un sí y un no, a este grupo de personas a veces se le conoce como el “medio móvil”.

Y algunos se preguntan, ¿cómo es que, a pesar de las súplicas de los funcionarios de salud pública, aunadas a la gran cantidad de datos sobre la seguridad, eficacia y necesidad de las vacunas, algunos en ese “medio móvil” siguen sin vacunarse?¿Cómo se les podría convencer a vacunarse contra el COVID-19?

Para algunos, esto podría depender en quién y en qué confíen.

La neuropsicoterapeuta Junice Rockman dice que algunas personas rechazarán automáticamente cualquier mensaje sobre la salud que provenga de una institución gubernamental o de los medios de comunicación. El origen de estas actitudes proviene de lo que estas personas aprendieron al crecer sobre cómo sus familiares obtenían información y cómo determinaban en quién confiar.

Y, “hay un precedente histórico de figuras políticas que a veces engañan o dan motivos para causar desconfianza entre el público y ciertas comunidades”, dijo Rockman.

La neuropsicoterapeuta dice que las personas también pueden ignorar los hechos científicos, sin importar la fuente, si se sienten forzadas o estancadas a tomar alguna decisión.

Pero Rockman dice que hay formas en que las personas vacunadas dentro de las “redes de confianza” de aquellas personas indecisas pueden aprovechar esa confianza y hablar con ellos sobre recibir la vacuna contra el COVID-19. Algunos tips son:

  • Aporta integridad y liderazgo — no presión
  • No ocultes tu agenda o intenciones
  • Ofrece múltiples opciones 
  • No utilices la muerte o el miedo como motivación 
  • Muestra empatía
  • Reconoce tu propia ira y tristeza ante la pandemia 

Lee la transcripción de la entrevista extendida a continuación para aprender más sobre el importante papel de la confianza al intentar convencer a alguien de que considere vacunarse contra el COVID-19.

Esta transcripción se ha editado ligeramente para mayor claridad:

Jennifer Stayton (KUT): ¿Por qué algunas personas desconfían de instituciones como el gobierno y los medios de comunicación, especialmente cuando se trata de hechos científicos sobre algo como la vacuna contra el COVID-19?

Junice Rockman: Creo que, en cierto nivel, [depende] de cómo las personas crecieron individualmente en términos de la confianza que le tienen a la información externa. Algunos sólo confían en la información que obtienen de sus comunidades, u hogares. Otros crecieron confiando simplemente en su instinto, a comparación de aquellos que crecieron con la mentalidad de, oye, si está escrito es ley.

Y también quiero decir que hay un precedente histórico de figuras políticas que a veces se equivocan o dan motivos para causar desconfianza entre el público y ciertas comunidades.

También hay personas para quienes no importa de dónde provenga la información, no confían en la ciencia y en los datos. ¿Qué ocurre con la gente que no confía en algo que ha sido probado a través de la investigación científica y rigurosa?

Cuando no estás de acuerdo con un argumento, casi siempre hay una manera de rechazarlo. E incluso, he tenido personas que dicen, “Bueno, muéstrame los datos”, y luego alguien les muestra los datos y dicen, “Bueno…”, y luego se les ocurre una idea alternativa o una creencia alternativa o una realidad alternativa.

Creo que desde una perspectiva clínica, desde una perspectiva de salud conductual, otra cosa con la que estamos lidiando son las distorsiones cognitivas. Y veo esto no solo a nivel individual. Lo veo a nivel colectivo. Hay al menos diez distorsiones cognitivas diferentes.

Una de las distorsiones cognitivas es la mentalidad del todo o nada. Es blanco o negro. Es como si no existiera un término medio. Otra distorsión cognitiva es la de sacar conclusiones precipitadas. Otra distorsión cognitiva es la ampliación o la minimización. Y creo que con todo este debate sobre las vacunas y las mascarillas, puedo ver cómo estas distorsiones cognitivas se manifiestan en la forma en que operamos e interactuamos juntos de muchas maneras.

También creo que a la gente no le gusta que la obliguen a hacer nada, y creo que a la gente no le gusta sentirse estancada o forzada. Por lo tanto, todos los datos del mundo no van a cambiar la reacción del sistema nervioso central de alguien al sentirse presionado.

Y luego la otra cosa es que estamos hablando de cuestiones de vida o muerte. Y siendo completamente honesta, creo que tenemos un problema cuando se trata de lidiar con la muerte en nuestra cultura. Y así, en lugar de tratar de procesar la muerte o la posibilidad de morir, y los ciclos de la vida y la muerte, nos estamos atacando unos a otros.

Para las personas que no confían en las grandes instituciones o que no confían en el gobierno o los medios de comunicación, ¿en quién es más probable que confíen? ¿De quién necesitan escuchar la información para poder aceptarla o incluso contemplarla? 

Creo que muchos buscamos confiar en nuestros mayores, padres, maestros e influencers, ya sea a través de los medios de comunicación, el entretenimiento, el arte o incluso en las redes sociales. También creo que la gente busca confiar en personas que no tienen una agenda oculta.

Recuerdo que cuando estaba en la escuela de posgrado, uno de mis mentores dijo que es muy importante expresarles a tus clientes y a tus pacientes que “no tengo una agenda para ti. Mi única esperanza o intención es poder ayudarte a convertirte en la máxima expresión de tu potencial. Y quiero personalizar esta experiencia para ti”. Y eso realmente hace que la gente baje la guardia. Por lo tanto, necesitamos escuchar de alguien que no tenga una agenda firme o una agenda oculta.

Y esto tiene que empezar desde los círculos más cercanos, porque creo que, desafortunadamente, nos hemos hartado en esta era informática. Hay tantas voces ahora a las que tenemos acceso con el toque de un dispositivo, durante todo el día y toda la noche, en ciclos de veinticuatro horas. Creo que tiene que suceder en nuestros propios hogares, nuestras propias comunidades, en nuestras propias escuelas y [tiene que venir] de personas sin propósitos ocultos, excepto el de nuestro bienestar.

Para las personas que se encuentran dentro de la “red de confianza” de alguien que no se ha vacunado — es decir, alguien que puede ser visto como una persona de confianza a la que se puede acudir con preguntas o para obtener información — ¿cómo pueden las personas en esta posición aprovechar esa confianza para hablar con ese ser querido sobre algo que podría ser tan controversial, como vacunarse contra el COVID-19?

Número uno: Para mantener una energía de integridad y liderazgo hay que reconocer que existe el miedo, la división, la manipulación, el engaño, la coerción y la presión. Nadie quiere sentir presión. ¿Recuerdas la presión social que sentías en la secundaria y la preparatoria? Nadie quiere sentir eso. Por lo tanto, recuerda mantener una energía de integridad y liderazgo.

Aparte de eso, ofrece múltiples soluciones. Si deseas hablar con alguien sobre la vacunación, también háblale sobre el uso de mascarillas. También háblale sobre cómo reducir sus interacciones con el público en general. ¿Hay maneras en las que puede reducir la cantidad de veces o la cantidad de lugares a los que tiene que ir durante la semana mientras las cifras de contagio son más altas?

También háblale sobre formas de fortalecer su inmunidad para mejorar su salud en general. Porque realmente nadie quiere escuchar, “Esta es la única manera, y si no haces esto, voy a estar diametral o completamente decepcionado contigo para siempre”.

Y por último, no utilices la muerte y el miedo como forma de motivación. No digo que no sean motivadores. No me malinterpretes. Obviamente lo son. Sin embargo, creo que podemos re-contextualizar desde un punto de vista de: “Quiero verte aquí. Quiero que te vaya bien. Quiero que a nuestras comunidades les vaya bien. Quiero que a nuestros niños les vaya bien. Quiero ver cómo superamos esto juntos. Quiero vernos sanos. Quiero ver esto como un problema de salud comunitario y no politizarlo o demonizar a nadie”. Creo que si usamos ese tipo de lenguaje avanzaremos mucho más rápido.

Y tenemos que practicar la empatía. Incluso si no comprendes o no estás de acuerdo con las teorías de estas otras personas, muéstrales empatía.

La gente está enojada con quienes no se han vacunado a medida que aumentan los casos y las hospitalizaciones. ¿Cómo pueden las personas tener esas conversaciones y tratar de tener empatía sin recurrir a esa ira que sienten? 

Creo que tenemos que cambiar la energía con la que entramos a la conversación … Si te sientes intenso y condenatorio o crítico o como si estuvieras arrollando a alguien en una conversación. Son los gestos. Los respiros sutiles. Los suspiros. El alzar una ceja. La postura del hombro. La energía que aportamos a la conversación. Piensa en eso principalmente.

En mi experiencia, una de las cosas que encontré, es que cuando hay un problema o algo atroz que está sucediendo y que nuestras mentes no pueden comprender, comenzamos a buscar respuestas en nuestros cerebros de un lado a otro. Y cuando no podemos encontrar una respuesta lógica para cosas muy ilógicas y difíciles, entonces comenzamos a culparnos a nosotros mismos.

Y es por eso que escuchas a la gente decir: “Ojalá pudiera haber hecho algo”. Piensas, “¿Cómo pude haber hecho algo? ¿Era un edificio en llamas? No había nada más que hacer”. Lo entendemos en un nivel lógico, pero el cerebro quiere una resolución.

Entonces creo que lo que está sucediendo a nivel clínico colectivo es que el cerebro está buscando una resolución para estas muertes, para los cambios en nuestra economía, para los cambios en la forma en que trabajamos, para los cambios en la forma en que socializamos. La ira es una emoción secundaria. Y debajo del enojo está la tristeza, y eso es lo que debemos abordar, porque la tristeza te conectará con el sentimiento.

Si puedes asumir y sentir algo, entonces lo puedes sanar. Así es como puedes sentir empatía, no solo por otra persona, sino por ti mismo, porque la ira es una emoción secundaria. Pero recurrimos a ella porque se siente más poderosa que la tristeza.

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Traducido por Carola Guerrero De León.

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