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Antes de la visita de Biden a Texas, la Casa Blanca anuncia nuevos esfuerzos para frenar la inmigración no autorizada

Biden visit - TTN
Julian Aguilar
/
The Texas Newsroom
Migrantes cruzan las aguas poco profundas del Río Grande. El 5 de enero de 2023, el gobierno de Biden anunció nuevas normas para limitar los cruces autorizados y ampliar el derecho a la libertad condicional de los inmigrantes procedentes de Cuba, Nicaragua y Haití.

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La administración Biden seguirá expulsando inmediatamente a la mayoría de los migrantes que crucen la frontera sin autorización, pero permitirá que algunos solicitantes de asilo de países latinoamericanos soliciten protección.

Biden también anunció que visitará El Paso – su primer viaje a la frontera sur como presidente – este domingo antes de un viaje a la Ciudad de México. El Paso ha sido noticia nacional en las últimas semanas después de que miles de personas cruzaran la ciudad fronteriza, poniendo a prueba los recursos locales y federales y obligando a cientos de migrantes a dormir en la calle.

Como parte del plan de varios niveles que anunció el jueves, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), Alejandro Mayorkas, dijo que 30,000 personas de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Haití recibirán libertad condicional en el país en virtud de las leyes de inmigración vigentes mientras buscan alivio en Estados Unidos. Según el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, este proceso permite permanecer temporalmente en el país a personas que de otro modo serían inadmisibles.

Los inmigrantes tendrán que solicitar la protección en sus países de origen, dijo Mayorkas durante una conferencia de prensa. También serán sometidos a un control de antecedentes y seguridad y necesitarán un patrocinador en Estados Unidos que pueda ofrecerles apoyo financiero. Los solicitantes también tendrán que cumplir requisitos de vacunación y sanitarios.

La administración mantendrá la controvertida norma del Título 42 que permite la expulsión inmediata de inmigrantes sin posibilidad de solicitar asilo. La administración Biden trató de poner fin a esa política, que fue puesta en marcha por la administración de Trump en marzo de 2020. Pero las demandas de varios estados liderados por republicanos, entre ellos Texas, la mantuvieron en vigencia. La Corte Suprema de Estados Unidos decidirá sobre la legalidad de la norma a finales de este año.

Estados Unidos también seguirá expulsando a inmigrantes en virtud de una norma independiente denominada Título 8, que deporta a los inmigrantes que no obtuvieron la libertad condicional o que no pudieron entrar en el país por otros motivos. Eso incluye a los inmigrantes que evaden la detección y cruzan entre puertos de entrada oficiales.

"Esto es importante: si los individuos de estos condados intentan cruzar la frontera de EE.UU. sin autorización, o las fronteras de México o Panamá, después de hoy no serán elegibles para esta nueva vía legal", dijo Mayorkas. "Así que el mensaje es claro: los individuos deben quedarse donde están y solicitar estos procesos desde allí".

Mayorkas agregó que el DHS planea proponer una norma que permita prohibir por cinco años la entrada al país a los migrantes que eludan las nuevas políticas.

"Las personas que eludan las vías disponibles y establecidas para la migración legal, y además no busquen protección en un país por el que viajaron en su camino a Estados Unidos, estarán sujetas a una presunción refutable de inelegibilidad de asilo en Estados Unidos, a menos que cumplan con las excepciones que se especificarán", dijo.

El plan suscitó el rechazo inmediato de grupos de defensa de los derechos de los inmigrantes y otras organizaciones.

"La administración Biden debería estar tomando medidas para restaurar la ley de asilo en los puertos de entrada, no redoblar las políticas crueles y contraproducentes del libro de jugadas de Trump", dijo Eleanor Acer, directora senior de protección de refugiados de Human Rights First en un comunicado. "Cada día que estas políticas estén en vigor, las personas que buscan refugio serán rechazadas para sufrir abusos horribles. Esta subversión de los derechos humanos y del derecho de los refugiados es una mancha en el historial del presidente Biden y de su administración que infligirá un daño indeleble a las vidas humanas, a los derechos humanos y al sistema de protección de los refugiados en todo el mundo".

El Centro de Defensa de los Inmigrantes Las Américas, con sede en El Paso, también tachó la política de redundante e ineficaz.

"Como enfoque disuasorio, el Título 42 es un fracaso. Sólo ha alentado a los migrantes a cruzar repetidamente y en zonas cada vez más remotas y peligrosas", dijo Marisa Limón Garza, directora ejecutiva de Las Américas. "A través de esta política, la vida y el bienestar de los migrantes están en riesgo a través del secuestro, el contrabando, la trata laboral y otras violaciones a los derechos humanos".

Agregó que El Paso ha visto de primera mano cómo las políticas actuales sólo alimentan la crisis humanitaria una vez que los migrantes que evaden la detección logran entrar al país.

"Esto tiene el efecto en cadena de complicar los esfuerzos para satisfacer las necesidades humanitarias básicas -alimentos, refugio y salud- de esta población", dijo Limón Garza. "La ampliación del Título 42 ha hecho más difícil responder a los eventos en la frontera de una manera segura, ordenada y humana".

El jueves temprano, Biden dijo que su objetivo final era llegar a un acuerdo con los republicanos sobre una solución global a la inmigración, algo que las administraciones anteriores no consiguieron. Pero Biden dijo que los republicanos no se toman en serio avanzar en este asunto y que, en cambio, lo utilizan para ganar puntos políticos.

"Es muy fácil hacer demagogia con este tema", dijo. "No es algo nuevo. En parte se debe a la naturaleza humana y al miedo. Pero tiene que haber una forma ordenada. Y sé que podemos hacerlo mucho, mucho mejor".

Cuando los periodistas le preguntaron el motivo de su visita a la frontera, que según los republicanos debería haberse producido hace tiempo, y se realiza ahora, Biden dijo que quería esperar hasta saber más sobre el resultado del litigio del Título 42. Pero cómo sigue pendiente, decidió venir ahora.

"Quería asegurarme de que sabía cuál era el resultado, o al menos el resultado próximo, del Título 42 antes de venir", dijo. "No me gusta el Título 42, pero ahora es la ley [y] tengo que actuar dentro de ella".

Traducido por Maria Arce

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